La crisis que atraviesa la empresa Lácteos Verónica continúa sin resolución y mantiene en incertidumbre a unas 700 familias vinculadas a la firma. Este lunes debía realizarse una audiencia de carácter urgente entre la empresa y el gremio ATILRA, convocada por la Secretaría de Trabajo y Capital Humano de la Nación, pero el encuentro no se llevó a cabo debido a la ausencia de la patronal. Según se informó desde el sector sindical, la audiencia estaba prevista para las 14:00, pero minutos antes la empresa presentó un escrito notificando que no iba a comparecer, argumentando que se encontraba abocada a la búsqueda de una solución al conflicto y solicitando la reprogramación del encuentro. Desde el gremio consideraron la decisión como una falta de respeto hacia los trabajadores y solicitaron que se apliquen las sanciones correspondientes, facultad que tiene la autoridad laboral. Ante esta situación, la Secretaría de Trabajo fijó una nueva audiencia urgente para el jueves 19 de marzo a las 12:00, con el objetivo de intentar avanzar en una salida al conflicto. El conflicto en la empresa se arrastra desde hace más de un año y está vinculado a una profunda crisis de conducción y gestión, relacionada con diferencias internas dentro de la estructura propietaria. Esta situación derivó en un deterioro operativo, financiero y productivo que afectó a trabajadores, productores tamberos y proveedores, a quienes en distintos momentos se les interrumpieron pagos de manera unilateral. Durante este período se intentó implementar un procedimiento preventivo de crisis que incluía el despido de unos 200 empleados, iniciativa que fue rechazada por los gobiernos nacional y provincial al considerar que la empresa presenta números positivos y una estructura productiva viable. Sin embargo, al tratarse de una firma privada, no hubo intervención directa y hasta el momento no se registran definiciones por parte de los propietarios, quienes tampoco habrían respondido a los requerimientos realizados por las autoridades ni por el gremio ATILRA.