La liberación de los cinco líderes opositores que permanecían refugiados en la Embajada de Argentina en Venezuela reactivó las expectativas del Gobierno nacional por lograr la pronta liberación de Nahuel Gallo, el gendarme catamarqueño detenido en Caracas desde diciembre pasado. Aunque no hay contacto con el régimen de Nicolás Maduro, en el Ejecutivo aseguran que mantienen líneas abiertas con países aliados y apuestan a resolver el caso antes de fin de año. Gallo desapareció el 8 de diciembre de 2024, cuando intentaba cruzar hacia Venezuela para visitar a su familia. Desde entonces, su paradero fue un misterio, aunque en Balcarce 50 afirman tener información precisa: se encontraría detenido en “El Helicoide”, el temido centro de reclusión del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN). El vínculo entre el presidente Javier Milei y su par venezolano es nulo, y el escenario diplomático se tensó aún más tras el desconocimiento argentino de los resultados electorales en ese país. En consecuencia, cualquier intento de diálogo directo quedó descartado. “No tenemos diálogo directo con Maduro. Tampoco subterráneo”, admitieron con crudeza desde los pasillos oficiales. Aun así, el Gobierno no opera a ciegas. Según pudo saber Noticias Argentinas, los servicios de inteligencia de Estados Unidos (CIA) e Israel (Mossad) colaboran activamente con la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), lo que permite monitorear la situación del uniformado argentino. “Está con vida y en buenas condiciones”, afirman fuentes con acceso al caso. Pese a que el vocero presidencial Manuel Adorni negó públicamente que existieran negociaciones tras la salida de los opositores venezolanos, fuentes diplomáticas reconocen que la intervención del secretario de Estado, Marco Rubio, fue clave para destrabar esa situación mientras Maduro volaba rumbo a Moscú para reunirse con Vladimir Putin. El operativo, con respaldo logístico de la Embajada de Brasil y aval de Washington, culminó con el traslado a Estados Unidos de Magallí Meda, Claudia Macero, Omar González, Pedro Urruchurtu y Humberto Villalobos. La movida encendió una luz de esperanza en Casa Rosada respecto del caso Gallo. “Por supuesto que vamos a seguir trabajando para la liberación del gendarme Nahuel Gallo, quien fue secuestrado ilegalmente por la dictadura venezolana. Para nosotros, su libertad es prioridad”, afirmó Adorni. Y agregó que las gestiones se realizan con total reserva “por los riesgos inherentes a un secuestro”. Desde Cancillería también mantienen activa la interlocución con actores internacionales para hallar una salida diplomática que garantice la liberación del efectivo. En ese tablero, la Casa Blanca aparece como un actor determinante. En el entorno presidencial aseguran que la liberación podría concretarse “en lo que resta del 2025”.