El presidente Javier Milei confirmó que vetará el proyecto de ley que establece un aumento a las jubilaciones y pensiones, aprobado este jueves por el Senado. Durante un acto en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, el mandatario criticó con dureza a los legisladores que respaldaron la medida y advirtió que, si el veto fuera rechazado, su Gobierno recurrirá a la Justicia para frenar la normativa. “Vamos a vetar. Y si el veto se cae, lo vamos a judicializar”, lanzó con firmeza frente a empresarios y dirigentes del sector financiero. En un discurso cargado de advertencias, Milei calificó el accionar del Congreso como un intento desesperado por frenar su plan económico y reafirmó que el equilibrio fiscal es “innegociable”. El Presidente junto a Adelmo Gabbi, titular de la Bolsa de Comercio de la ciudad de Buenos Aires   La iniciativa legislativa, que ya contaba con media sanción en Diputados, establece un aumento real del 7,2% para todos los haberes y pensiones –excepto los regímenes especiales– y eleva el bono previsional de $70.000 a $110.000, con actualización automática según la inflación. También contempla la restitución de la moratoria previsional por dos años, lo que permitirá que quienes no cuenten con los 30 años de aportes necesarios puedan completar los requisitos para acceder a la jubilación mínima. Desde el oficialismo, se cuestiona especialmente que el bono se convierta en un derecho permanente, lo que –según argumentan– afectaría las cuentas fiscales. En ese sentido, Milei reafirmó su compromiso con el superávit: “La política del superávit fiscal es permanente. Aún si la Justicia diera lugar a esta ley, sería una mancha que se corregiría en dos meses”, aseguró. Victoria Villarruel, apuntada por el Gobierno por el resultado en el Senado (RS Fotos)   En su intervención, Milei también apuntó –aunque sin nombrarlos– contra los gobernadores y senadores que votaron a favor del paquete jubilatorio. Utilizó una metáfora para describir la situación: “Aun cuando les claven puñales en la espalda, si sabían lo que venía, con un chaleco de seguridad no pasa nada. La macro es ese chaleco”, dijo, en referencia a su estrategia económica como escudo frente a la incertidumbre política. Tras la votación en el Senado, que expuso la fragilidad parlamentaria del oficialismo, trascendió un fuerte malestar en la Casa Rosada con la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien fue señalada por el entorno presidencial como responsable del traspié legislativo. Con el conflicto abierto, el Gobierno intenta ahora reabrir canales de negociación con los gobernadores. "No todos son lo mismo", deslizó un funcionario de confianza del Presidente, en un intento por contener nuevas fracturas en el bloque que acompaña su gestión.