En una reunión de embajadores celebrada en Bruselas, la mayoría de los 27 Estados miembros votó a favor del pacto, pese a la fuerte oposición de países como Francia, Polonia e Irlanda, que manifestaron reparos especialmente vinculados al impacto en el sector agropecuario europeo.
Un acuerdo histórico que aún no entra en vigor
Con este respaldo político, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, viajará el lunes a Paraguay para firmar formalmente el acuerdo junto a los países del Mercosur. Sin embargo, el tratado no entrará en vigencia de manera inmediata, ya que todavía necesita la aprobación del Parlamento Europeo, un proceso que podría extenderse varias semanas.
El panorama en la Eurocámara es incierto: alrededor de 150 eurodiputados, de un total de 720, amenazan con recurrir a la justicia para frenar su aplicación.
Más de 700 millones de consumidores y aranceles reducidos
Las negociaciones entre la Unión Europea y Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay comenzaron en 1999. El acuerdo prevé eliminar aranceles en más del 90% del comercio bilateral, creando un mercado integrado de más de 700 millones de consumidores.
Mientras Sudamérica podría aumentar la exportación de carne, arroz, miel y soja, Europa vería crecer sus ventas de vehículos, maquinaria, quesos y vinos.
El foco del conflicto: el agro europeo
El principal foco de resistencia se concentra en el sector agropecuario europeo, que teme una avalancha de productos sudamericanos más competitivos, producidos bajo normativas consideradas menos exigentes en materia ambiental y sanitaria.
Francia lidera el rechazo, argumentando que el ingreso de estos productos podría desestabilizar el mercado interno. En contraste, países como España y Alemania sostienen que el acuerdo permitirá diversificar mercados frente a la presión comercial de China y la política arancelaria de Estados Unidos.
Italia, que en diciembre había bloqueado el consenso junto a Francia, cambió de postura en los últimos días, destacando los “enormes beneficios” económicos del tratado.
Concesiones clave para calmar a los agricultores
Para destrabar el acuerdo, la Comisión Europea incorporó cláusulas de protección para el agro, limitando los cupos de importación libres de arancel en sectores sensibles como carne, aves, arroz, miel, huevos y etanol.
Además, Bruselas anunció que investigará automáticamente si los precios de productos del Mercosur son al menos un 8% inferiores a los europeos y si las importaciones crecen más de un 8%, habilitando medidas de emergencia.
También se avanzó en normativas más estrictas sobre residuos de pesticidas, con la prohibición total de sustancias como el tiofanato-metilo, la carbendazima y el benomilo.
Francia endurece controles y mantiene protestas
En medio de protestas de agricultores con tractores bloqueando accesos a París, el gobierno francés decretó la suspensión temporal del ingreso de varios productos agrícolas, principalmente sudamericanos, que contengan pesticidas prohibidos en la UE.
Aguacates, mangos, guayabas, cítricos y papas están entre los productos afectados, reforzando la tensión política en torno a un acuerdo que promete transformar el comercio global.