El juez Nicolás Stegmayer dispuso este jueves la prisión preventiva por el tiempo que dure el proceso para Agustín Schiro Avaro, un joven que se presentaba como “trader” experto y está acusado de haber estafado a al menos 12 personas en Rafaela por un monto superior a los 700 mil dólares.
La medida fue solicitada por el fiscal Guillermo Loyola, quien encuadró la maniobra dentro de un esquema defraudatorio sostenido en el tiempo, con características similares a un sistema Ponzi. Según detalló, los hechos investigados ocurrieron entre 2021 y 2023, aunque las denuncias se formalizaron con posterioridad.
Promesas de alta rentabilidad y captación de inversores
De acuerdo a la acusación, las víctimas conocieron a Schiro Avaro en el marco de una “Academia de Trading” que funcionaba en una oficina céntrica, donde el imputado se presentaba como expositor. A partir de allí, ofrecía invertir dinero en mercados financieros, prometiendo rendimientos mensuales en dólares que, en algunos casos, iban del 3% al 40%.
El esquema denunciado se repetía: los inversores realizaban aportes iniciales —que iban desde los 3.000 hasta los 300.000 dólares—, recibían en algunos casos pagos parciales de intereses para generar confianza, y luego comenzaban las demoras, excusas y finalmente la cesación de pagos.
Entre las justificaciones que habría brindado el imputado figuran supuestas inversiones en la construcción de un edificio, la espera de ingresos por parte de “grandes clientes” o incluso la promesa de vender bienes personales para afrontar deudas.
Movimientos de dinero y falta de trazabilidad
Uno de los puntos centrales expuestos en la audiencia fue el destino de los fondos. Según un informe técnico incorporado a la causa, se detectaron movimientos por más de un millón de dólares en plataformas vinculadas al comercio de criptoactivos.
Sin embargo, los peritos señalaron que esas cuentas no operaban como carteras de inversión, sino como un sistema de tránsito: el dinero ingresaba y era transferido en cuestión de minutos a billeteras digitales no reguladas, lo que dificulta su rastreo.
Contratos y advertencias de la CNV
Para dotar de apariencia legal a las operaciones, se firmaban contratos de locación de servicios en los que Schiro Avaro se comprometía a invertir los fondos en la Bolsa de Valores. No obstante, la investigación incorporó un informe de la Comisión Nacional de Valores que indica que el imputado no estaba registrado para operar en el mercado.
Para el fiscal Loyola, toda la estructura funcionaba como una “fachada”, que incluía una fuerte exposición en redes sociales, donde el acusado mostraba viajes, vehículos de alta gama y un estilo de vida vinculado al éxito financiero.
Actualmente, la calificación legal es la de estafa, aunque el fiscal no descartó que la causa pueda ampliarse. En ese sentido, indicó que existen indicios sobre la posible participación de otras personas, lo que podría derivar en una imputación por asociación ilícita.
También se mencionaron algunos puntos de contacto con otra investigación de gran escala en la ciudad, como la causa Spaggiari, a partir de mensajes donde se hacía referencia a la captación de inversores en contextos similares.
Si bien la pena eventual dependerá del desarrollo del proceso y del criterio que en su momento adopte el Tribunal de juicio, Loyola sostuvo que, por la cantidad de víctimas y el posible concurso real de delitos, la condena podría superar los 50 años de prisión.
Además, Schiro Avaro ya se encuentra detenido con prisión preventiva en una causa en la provincia de Córdoba, donde se investigan maniobras similares con al menos cinco víctimas y un perjuicio económico estimado en unos 200 millones de pesos.
En Rafaela, en tanto, el monto total bajo investigación podría superar los 1.350 millones de pesos, consolidando una de las causas por estafas más relevantes en la jurisdicción en los últimos años.