En una entrevista exclusiva con Rafaela Noticias, el Dr. Alberto Trevissono, médico de cabecera de PAMI con 27 años de trayectoria, manifestó la profunda preocupación del sector tras la comunicación de un nuevo decreto del Gobierno Nacional que modifica sustancialmente la modalidad de facturación de sus honorarios. Según el profesional, la medida representa un duro golpe al bolsillo en un contexto donde ya arrastraban un atraso salarial frente a la inflación.
Hasta la entrada en vigencia de esta disposición, los médicos de PAMI percibían sus haberes mediante un sistema mixto: una parte fija por "cápita" (número de pacientes asignados) y otra variable por prestación efectiva brindada a cada afiliado. El nuevo decreto elimina este esquema y establece un pago único por cápita.
"Nos encontramos con este decreto que nos perjudica entre un 30 y un 50% menos de lo que vamos a cobrar en los próximos meses", advirtió Trevissono. El médico explicó que, mientras esperaban un incremento para compensar el 40% de pérdida de poder adquisitivo de los últimos dos años, la realidad les impuso una quita directa.
Trevissono graficó con cifras la situación de un médico que atiende a 800 afiliados:
- Gastos operativos: entre alquiler de consultorio, secretaría, seguro de mala praxis, caja jubilatoria y obra social, los costos fijos rondan el millón de pesos mensuales.
- Ingresos bajo el nuevo sistema: PAMI pasará a pagar $2.100 por cápita. Para 800 pacientes, el ingreso bruto será de $1.680.000.
- Resultado: "Vas a estar trabajando por una ganancia neta de $680.000", sentenció el profesional, calificando al sueldo como "insignificante".
Desde el sector sostienen que, para que la actividad sea sostenible, el pago por cápita no debería ser inferior a los $4.000 o $5.000.
Incertidumbre sobre la continuidad del servicio
La drástica reducción de ingresos pone en duda la continuidad de muchos profesionales dentro de la obra social. "Muchos compañeros van a evaluar si pueden seguir en este contexto", señaló Trevissono. En la actualidad, la mayoría de los médicos de cabecera deben complementar su labor con guardias o coordinaciones en clínicas para poder subsistir. "Se puede cambiar el sistema, pero no a 2.100 pesos", concluyó, remarcando que el diálogo es fundamental para revertir una medida que afecta a una ciudad como Rafaela, donde los jubilados representan entre el 15% y 20% de la población y cuentan con más de 100 médicos de cabecera brindando servicio.